Paramahamsa Hariharananda, conocido afectuosamente como Baba (“padre”en Sánscrito) para sus discípulos, fue ampliamente reconocido como un Kriya Yogui realizado en Dios en la línea de Babaji Maharaj, Shri Shyamacharan Lahiri Mahasaya, Swami Shriyukteshwar Giri y Paramahamsa Yogananda.

Pero quién fue Baba? Un misterio divino, una fuente de belleza y dicha absoluta. Como Baba mismo dijo una vez: “Si alguien intentara saber quién es Baba, se enloquecería”…

Nadia, la tierra de los Sabios

Robindranath Bhattacharya nació en la aldea de Habibpur, en las orillas del río Ganges, en el distrito de Nadia, Bengala occidental, a 65 km. de Kolkata. Nadia es considerado un lugar sagrado ya que muchos santos y sabios nacieron allí,

entre otros:

 Shri Krittibas Ojha (1382-1461).

Uno de los pioneros de la poesía épica bengalí y el primero en haber traducido varias escrituras sagradas tales como el Mahabarata y elRamayana.

Shri Chaitanya Mahaprabhu

(1485-1533)

Considerado como una reencarnación de Shri Krishna, fue vital en reavivar el movimiento devocional (bhakti) en la India.

Shyamacharan Lahiri Mahasaya

(1828-1895)

Padre del Kriya Yoga moderno y único discípulo directo que se conoce de Babaji Maharaj.

Shrimat Bhupendranath Sanyal

(1877-1962)

El discípulo más joven de Lahiri Mahasaya, y amigo cercano de Rabindranath Tagore.

Paramahamsa Hariharananda

Shri Sitaram Das Omkarnath

Un reconocido santo Vaishnava de Benares y primo de Baba Hariharananda.

Foto: Los dos queridos primos y maestros juntos.

Primeros Estudios

Sri Haripada Bhattacharya

Robindranath Bhattacharya nació en Habibpur el 27 de mayo de 1907. Fue el décimo hijo deSri Haripada Bhattacharya, un respetado sacerdote, astrólogo y sanador, quien había adivinado el destino especial de su décimo hijo y solía llamarlo cariñosamente “Sannyasi Thakur” (señor monje).

Nabin Kali Bhattacharya

Su madre, Nabin Kali Bhattacharya, era una mujer virtuosa y bondadosa de quien su hijo heredó las cualidades de una extraordinaria compasión y ternura.

La gran alma, a quien más adelante sus niños espirituales conocerían afectuosamente como “Baba”, mostró un destino espiritual extraordinario desde muy niño.

 Cuando apenas contaba con cuatro años y medio de edad, el pequeño ya había memorizado todos los miles de puja mantras del Hinduismo con solo escuchar a su padre, Sri Haripada Bhattacharya, recitarlos algunas veces. Guiado por su padre, creció para convertirse en un joven versado en todas las escrituras del mundo y las ramas del conocimiento espiritual – los Vedas, losUpanishadas, el Bhagavad Gita, la Biblia, elCorán, etc., así como un conocedor de astrología, astronomía, lectura de la mano, tantra y varios sistemas de yoga.

Sri Bijoy Krishna Chattopadhyaya

A la edad de 12 años Robinarayan recibió iniciación en el camino del jñana yoga, por parte del reconocido maestro Sri Bijoy Krishna Chattopadhyaya, tras haberlo visitado un par de veces en compañía de su hermano Pareshnath y un cuñado, los dos discípulos de él.

Discípulo de Swami Trailinga de Benares, Bijoy Krishna Chattopadhyaya fue conocido como “Howrah Thakur” debido a que vivía en el suburbio de Howrah en Kolkata.

Entrando en el camino del Kriya Yoga

Swami Shriyukteshwar Giri

In 1932 fue a conocer al gran maestro de Kriya, Swami Shriyukteshwar Giri en su ashram de Serampore, Bengala Occidental. Complacido con las inclinaciones espirituales del joven Robinarayan, Shriyukteshwarji lo inició en el Kriya Yoga, le enseñó astrología cósmica y le suplicó que fuera a vivir a Karar, su ashram en Puri, Orissa. Debido a obligaciones profesionales y familiares Robi no pudo complacer los deseos de su maestro sino hasta seis años más tarde.

Paramahamsa Yogananda

Cuando Paramahamsa Yogananda regresó a la India de Estados Unidos en 1935, Robinarayan fue bendecido al ser testigo de su estado de samadhi.

Aconsejado por Shriyukteshwarji, fue iniciado por Yoganandaji en el segundo Kriya.que pretium

En 1938 renunció al mundo y se internó en el ashram de Karar de su maestro en Puri, Orissa, comenzando la vida de un monje ascético como Brahmachari Robinarayan.

Sri Anandamoyee Ma

Durante su tiempo en Puri, tuvo la gran fortuna de conocer y recibir las bendiciones de muchos grandes maestros como Sri Anandamoyee Ma.

La Madre, quien también tenía un ashram en Puri, cariñosamente solía llamarlo “Sahib Baba” ya que lo había conocido antes de convertirse en monje, cuando todavía se vestía con ropa moderna occidental.

Nanga Baba Digambara Paramahamsa

También compartió mucho tiempo con Nanga Baba Digambara Paramahamsa, el gran maestro relizado “revestido de cielo” quien vivía en un extremo lejano de Puri, cerca del templo Lokenath. Este misterioso santo también es conocido como Totapuri, el gurú de Ramakrishna, y se dice que vivió 350 años.

Swami Satyananda Giri

En 1941 recibió la iniciación en el tercer Kriya, impartida por Swami Satyananda Giri, amigo de infancia de Paramahansa Yogananda y en ese entonces Director del ashram de Karar.

Entre 1943-1945 él recibió las más altas iniciaciones en Kriya de Shrimat Bhupendranath Sanyal, el famoso padre de familia discípulo de Lahiri Mahasaya.

La revelación

Hacia mitad de los 40, un yogui joven, anónimo y misterioso apareció en el ashram de Karar y le reveló la técnica más secreta de samadhi. Durante este período alcanzó seis estados de samadhi.

En 1948 después de permanecer en silencio y reclusión en su celda durante once años y medio logró el estado de nirvikalpa samadhi la más alta realización espiritual sin pulso y respiración lograda por un yogui dedicado.

Babaji Maharaj

Unos meses más tarde, en 1941, mientras aún se encontraba recluido en su celda monástica, alcanzó el doble de la visión del imperecedero yogui Babaji Maharaj, quien lo bendijo y le profetizó que su misión era difundir al mundo entero el mensaje original de los maestros del Kriya Yoga.

En 1951 Paramahansa Yogananda le confirió el poder de iniciar a los que buscaban sinceramente el camino del Kriya Yoga. De ahí en adelante, inició cientos de personas en toda la India.

Madre Kali

Casi todas las noches lo encontraban meditando ante la Madre Kali, un aspecto de la Divina Madre que no tiene forma, la cual era la deidad que presidía en su celda monástica.

El 27 de septiembre de 1958, la Divina Madre se apareció ante él y lo bendijo con su fulgor sagrado, confirmándole su misión divina para la elevación espiritual del mundo.

Swami Bharati Tirtha

En mayo 27 de 1959 hizo los votos desannyas (iniciación monástica) ante Swami Bharati Tirtha, el Shankaracharya de Puri (una bendición excepcional!) y recibió el nombre de Swami Hariharananda Giri. Swami Bharati Tirtha fue un autor prolífico en las matemáticas védicas y tuvo el cargo de Shankaracharya (Pontífice) de la matemática Govardhan, Puri, de 1925 a 1960.

La misión

Desde 1960 a 1974 Swami Hariharananda viajó por toda la India llevando el mensaje de Kriya Yoga.

1974 marcó su primer viaje a Occidente a donde volvería cada año para difundir el mensaje del Amor Divino a través de la conciencia del Dios interior. Viajó incansablemente por todo el mundo (Europa, Sur América, Estados Unidos y Canadá en donde fundó numeroso centros y ashrams) hasta pocos años antes de su mahasamadhi (salida consciente del cuerpo para fundirse con Dios) en 2002 a la edad de 95 años.

Sus monjes y acharyas, a quienes entrenó amorosamente a través de los años, continúan su noble misión.

La vida de un maestro espiritual se caracteriza por su forma sencilla de vivir y por pensar alto y, toda la vida de Paramahamsa Hariharananda fue excepcional en este sentido. Desde su infancia nunca exhibió ira, orgullo, crueldad, insinceridad ni ninguna otra cualidad negativa. El propósito de su vida siempre fue amar y guiar a la gente. Quienquiera que haya estado en contacto con el siempre recibió su amor, afecto y aprecio.

Inició a muchos gobernantes, vicepresidentes y altos funcionarios junto con pobres y pordioseros, hombres y mujeres, para él todos eran iguales. Se encontraba libre de todo, se movía sin fricción a través de las muchas religiones y tradiciones espirituales del mundo y su vida, mensaje y perspectiva eran tan solo la Unidad.

El más simple y rápido regreso a casa

Kriya Yoga es una técnica simple, práctica y científica de meditación que conduce a la realización de Dios. Es no-sectaria, la pueden practicar personas de todas las religiones y creencias. Brinda un desarrollo simultáneo de cuerpo, mente, intelecto y el alma.​

Kriya es una palabra compuesta de la raíz sánscrita kri, que significa “acción “, y ya, “alma” o “Dios.” Yoga significa “unión”. Kriya Yoga es por lo tanto, el arte y la ciencia de lograr la unión divina al presenciar el alma como el único hacedor de todas las acciones. El poder viviente de Dios, prana, o fuerza vital, dentro de nosotros hace el trabajo. Si en todo momento sentimos que no somos el hacedor, que sólo Dios o la Fuerza Cósmica es el hacedor, entonces la acción se convierte en adoración, y conseguimos la liberación constante. Dios realmente significa nuestro Yo verdadero, nuestra realidad interior, es la conciencia pura que todo lo impregna, que se manifiesta en el practicante después de aprender a entrar en el vacío del silencio interior, la verdadera meditación.

No es necesario creer en Dios o seguir una religión para practicarlo. Kriya Yoga no es una religión, es una ciencia espiritual basada en verdades empíricas verificables, una práctica sistemática que ofrece resultados cuantificables. Paramahamsa Hariharananda (1907-2002), el último maestro de Kriya Yoga realizado en Dios, solía decir: “Si tomas una respiración muy corta y fijas tu atención en la fontanela, verás la luz”. A través de las técnicas del Kriya se obtienen calma corporal, paz mental y un corazón amoroso, esenciales para poder acceder a un estado de meditación verdadera.

“La meditación es el arte de retirarse en silencio en la fuente de la vida, es como si tu cuerpo estuviera completamente reducido a cenizas. La meditación es ir más allá de la mente, los pensamientos, el ego y el sentido corporal, es ir al estado supremo, el estado sin forma”.
– Paramahamsa Hariharananda

La herencia sagrada del Kriya Yoga

El renacimiento moderno del Kriya Yoga comenzó en 1861 por Mahavatar Babaji y ha sido transmitido directamente al linaje actual de maestros Kriya — Lahiri Mahashaya, Swami Shriyukteshwar, Paramahamsa Yogananda y Paramahamsa Hariharananda — mediante el método de de enseñanza maestro-discípulo.

​El Kriya Yoga ha sido revivido como respuesta a los problemas del hombre moderno. Enseña cómo tener un estilo de vida y profesión activos, divertidos, creativos, al mismo tiempo que permanecemos completamente absortos en la paz interior del alma.

“La meditación Kriya Yoga es una técnica de acceso directo de la cultura del alma. El Kriya Yoga es una técnica tan simple, práctica que uno puede practicarla 24 horas al día. En cada momento, en cada respiración, en cada disposición o estado de ánimo, el buscador se siente unido con el poder de Dios en él.”

    – Paramahamsa Hariharananda

El proceso de iniciación

Para aprender el Kriya Yoga, el estudiante debe recibir una iniciación que sólo puede impartirla un yogacharya autorizado (profesor empoderado) que actúa como un transmisor de energía espiritual en nombre del linaje auténtico de los maestros del Kriya Yoga.

La iniciación en Kriya Yoga es un proceso sagrado en la que hay una purificación de los chakras, los órganos de los sentidos y el eje cerebro-espinal; seguido por un despertar de las cualidades ocultas del alma y una instrucción espiritual. Durante la iniciación, los buscadores aprenden a percibir la luz interna del alma, escuchar el sonido divino y sentir la sensación de movimiento divino.

El Kriya Yoga se basa en el control de la respiración

La respiración es el poder de Dios que mantiene el cuerpo y el alma juntos. Cada respiración es una acción, cuando se practica la respiración consciente, siendo testigo de la conexión del kri-ya se está llevando a cabo el prana karma, la acción de la fuerza vital. Este es el sacrificio de fuego real, la esencia del Kriya Yoga que purgará su karma pasado.

Hay cincuenta tipos de respiración, de las cuales cuarenta y nueve son extrovertidas e inquietas. Los antiguos yoguis declararon: “Así como es el aliento es la mente”. Sin embargo, la quincuagésima respiración es muy lenta y débil y llega naturalmente cuando uno está en meditación profunda debido a la calma extrema, y a que el metabolismo del cuerpo se reduce. Este es el aliento que conduce a la liberación.

“El control de la respiración es autocontrol, el dominio de la respiración es dominio de sí mismo, y la no respiración es la inmortalidad.”
– Paramahamsa Hariharananda

Esta conciencia del testigo se refina poco a poco con la práctica diaria de la metodología del Kriya que incluye algunas posturas físicas simples (asanas), ejercicios de concentración (dharana), el control de la fuerza vital (pranayama), meditación (dhyana) y la unión con Dios (samadhi). Lo que hace especial al Kriya es la capacidad de estar conectados con las cualidades internas del alma por estar siempre observando el sonido interior, la luz y la vibración, que llegan gradualmente con la práctica.

Venga, experimente por sí mismo, y compruebe si estas afirmaciones son verdaderas o no. Esa es la actitud ideal del buscador espiritual.

Los grandes yoguis, los grandes maestros de la India, enseñaron un método para hacer girar ciertas corrientes alrededor de la columna y el cerebro. La columna es la única escalera por la que se puede ascender a la conciencia cósmica. Por medio del Kriya Yoga se efectúa el rejuvenecimiento físico y mental que conduce al despertar de los poderes y percepciones suprasensoriales latentes. Durante la meditación, nuestra conciencia y nuestra energía deben ser abstraídas de forma consciente de los sentidos y los músculos, y dirigidas hacia la columna. La práctica del Kriya Yoga magnetiza la columna al hacer circular la corriente de vida a lo largo y alrededor de ella, con lo cual esta fuerza vital se aparta de los sentidos y los órganos involuntarios y se concentra en la columna.
Durante la práctica del Kriya Yoga, toda la columna se convierte en un imán que atrae las corrientes corporales y las aleja de los sentidos y los nervios. La glándula pituitaria, centro de la voluntad, se convierte en el polo positivo; el plexo coccígeo, en el polo negativo. La corriente que se crea por la continua inhalación y exhalación se convierte en un imán de energía que atrae más energía del sistema nervioso y de la fuente cósmica hacia la columna. La técnica Kriya transfiere nuestra atención de las sensaciones de la vista, el olfato, el sonido, el gusto y el tacto a percepciones más sutiles en la columna y el cerebro. El devoto penetra automáticamente dentro de sí mismo y experimenta la sensación divina del sonido, la vibración, la sensación de pesadez por encima de la frente, la visión del resplandor de la luz en el cerebro medio, y se absorbe en la meditación. Por esta razón, la técnica de Kriya Yoga es el fundamento en la búsqueda de la iluminación. Gracias a que toda la conciencia se centraliza en la columna, el cerebro se aclara y tranquiliza.
No hay nada comparable a la relajante sensación de gozo percibida en la columna. Haciendo circular la fuerza vital alrededor de la columna una vez, como es usual en Kriya Yoga, el devoto puede efectuar un cambio en el cerebro y el cuerpo, cambio que normalmente es posible en un año de existencia libre de enfermedades, con una alimentación cuidadosa y absorción de energía solar. Cada paso de esta corriente alrededor de la columna vertebral equivale al efecto de la luz solar durante 365 días.El Kriya Yoga es un instrumento por medio del cual se puede acelerar la evolución humana. Los santos de la India descubrieron que cualquier efecto corporal sobre el cerebro es un proceso lento, pero que un cambio efectuado por el cerebro en el cuerpo es inmediato. Por lo tanto, el proceso de enviar la fuerza vital alrededor de la columna vertebral y al cerebro produce un efecto inmediato y acelera la evolución. Si tomamos ese cuerpo como nuestro laboratorio, podemos hacer experimentación sistemática y comprender el profundo significado y la eficacia del Kriya Yoga.

Así como al hacer contacto con una corriente eléctrica el organismo vivo experimenta una sensación de hormigueo, también el devoto experimenta en su cuerpo la iluminación divina, el sonido divino y la vibración divina poco después de practicar esta técnica científica del Kriya Yoga. Esta es la experiencia del despertar de la supraconciencia, el estado intuitivo de meditación. Estamos buscando una experiencia de Dios que sea tangible. A partir de esta experiencia directa, la devoción a Dios se vuelve más profunda; sentimos en nuestro interior la presencia y la vivencia del Señor Supremo. Si logramos mantener este estado supraconsciente todo el tiempo, entonces podremos alcanzar rápido el estado de conciencia cósmica.

Cada vez que practicamos Kriya Yoga bajo la guía directa de un maestro espiritual realizado, se opera un cambio en todo nuestro sistema. Nuestro poder cerebral y nuestra receptividad mental se expanden. La técnica del Kriya Yoga puede darnos resultados matemáticos proporcionales a la intensidad y profundidad de nuestra práctica. Es muy eficaz para acelerar la evolución y es la esencia y síntesis científica de todos los yogas enseñados en la India. No sólo es una ciencia antigua, sino una profunda filosofía de vida que, cuando se cultiva, puede moldear y dirigir mejor la vida de la humanidad en esta Tierra.