Mantra para protegerse del miedo y los peligros del gobierno:

Nuestro querido maestro,  Raghabananda Nayak, el estudiante más avanzado que se conoce de  Hariharananda Baba, dijo, una vez, en ocasión de uno de los tsunamis de principios de este siglo: “La naturaleza no está en paz porque no estamos en paz”.

La relación de causalidad entre nuestra paz interior y el mundo en que vivimos, incluida la naturaleza, solo puede ser entendida completamente por aquellos que se dedican a una profunda concentración y a desvendar los misterios de la conciencia transpersonal: El  MAHAT.
Es el auténtico Vedanta, que no es un conjunto de dogmas religiosos o ideas supremacistas. Es, en realidad, la ciencia de la conciencia realizada, independientemente de la raza, el estatus social, el género o las creencias políticas o religiosas. Al menos así fue como entendí las palabras de mi maestro, Sree Paramahamsa Hariharananda.

Pacificar la propia mente para lograr alguna esperanza de discernimiento sigue siendo para unos pocos. Por ahora sí. Pero son estos pocos los que, durante milenios, han evitado que esta humanidad se extermine a sí misma, tan grande es el poder de la paz.

Deshacerse de las exaltaciones y pasiones narcisistas:

El  Sermón de la Montaña  de  Jesús, en  Mateo 5.1  a  7.29 , es quizás la enseñanza más larga del Cristo hebreo de Belén. Directo y claro, predica a la humanidad el camino de la paz, la fraternidad y el amor. No es de extrañar que el escritor estadounidense  Kurt Vonnegut, ateo y humanista, haya dicho con respecto a este trecho del Evangelio: Si no hubiera un mensaje de misericordia y piedad en el Sermón de la Montaña de Jesús, yo no quisiera ser humano. Preferiría ser una serpiente de cascabel.

Jesus Preaching the Sermon on the Mount Gustave Dore

Este camino pacificador, según las palabras de Jesús, pasa primeramente por un análisis interno de cada individuo. Lo que prevalece es alcanzar, en primer lugar, el perdón, el amor, lo divino, dentro de uno mismo. Es un discurso para todas las personas, abierto y objetivo.
Pero, en medio de un discurso tan claro y directo se inscribe una clave mística, como un diamante secreto incrustado en una corona:  En 6.22: “La candela (luz) de tu cuerpo es el ojo. Por lo tanto, si tu ojo es simple (gentil, bueno, pacífico), todo tu cuerpo será luminoso.”
Todo lo demás que yo escriba en este texto está sintetizado en estas dos pequeñas oraciones, que para aquellos que verdaderamente practican Kriya Yoga son una representación evidente de Shambhavi Mudra.

Y aquí alerto a las almas nobles que sinceramente se dedican al estudio del Kriya Yoga de  Babaji  y  Lahiri Baba: No tienes que preocuparte por comprender la teoría que sigue. Esta comprensión llega naturalmente con la práctica de la meditación real, centrada en la parte superior de la cabeza.

Y para aquellos que ni siquiera tienen esta práctica, simplemente les recomiendo que canten el mantra

 

OM RAJA BHAYA SHANTIH

para protegerse del miedo y los peligros derivados de las acciones del gobierno.

Aquellos que quieran entender un poco más de la teoría védica que respalda lo que digo, sigan leyendo. Es vasto, y me esforzaré por ser breve. A los que quieran profundizar un poco más, les recomiendo la lectura de La Ciencia Sagrada, de  Swami Sree Yukteshwar, y la práctica de Kriya Yoga.

La raíz de la ciencia espiritual radica en la comprensión de que el mismo mundo que existe para la Delusión, también existe para la Realización. El mismo mundo en el que uno se pierde, en prisión y sufrimiento, uno también se libera y alcanza la alegría del Amor Divino. Así es como  Sree Shuka nos recuerda los tiempos anteriores a los mismos Vedas. Los tiempos de la Madre de la Humanidad, de Narayana Rishi, recordando dimensiones incluso más allá de este planeta, la eterna pregunta hecha por Narada en Shvetavipa y respondida, entre los Kumaras, por Sree Sanandana, el ruiseñor de Jana. (Srimad Bhagavata Purana X, capítulo 87).

Los Cuatro Kumaras y Sree Vishnu

Y solo con recordar este momento tan auspicioso, siento el aroma de esta Presencia Infinita.

Las fuerzas que constituyen la conciencia, desde el plano causal hasta el cuerpo astral y el cuerpo físico siguen tres ríos principales, los GUNAS RAÍCES:  SATTVA,  RAJAS  y  TAMAS.
Estos caudales son el AMOR puro, manifiesto en Luz, Vibración y Sonido, los cuales  determinan los tres aspectos de la conciencia, respectivamente el Conocimiento (Conexión), la Acción (Movimiento) y el Sentimiento (Sensorialidad); se manifiestan en  MAHAT , (la Inteligencia Primordial, el Campo Mental); y se reflejan en varios fragmentos individuales,  AHANKARA, adquiriendo la tonalidad singular de cada uno de los seres individuales.

De acuerdo al Taittiriya Upanishad  (Capítulo II, secciones 1 a 5), estas tonalidades están moduladas por cinco vainas que se afectan entre sí, como cinco costuras en una sola tela. Cinco controles finos que se interconectan. De manera simplificada, una vez que la traducción directa del sánscrito no es plenamente posible, tenemos, en orden de interrelación:

VAINA DE LA ALIMENTACIÓN, Annamaya (materia constitutiva del cuerpo)

VAINA DEL AIRE VITAL, Pranamaya (respiración y el modo de            respirar)

VAINA DE LA MENTE, Manomaya (en su aspecto más básico de sentido que percibe el mundo)  

VAINA DEL ENTENDIMIENTO, Vijnanamaya (el intelecto en su forma de acumular y organizar la experiencia)

VAINA DE LA GRACIA, Anandamaya (la forma en que el individuo se conecta espontáneamente con el Alma Inmortal)

Taittiriya destaca el papel fundamental de las enseñanzas de los Atharvans y Angirasas, incluso antes de los Vedas. Así que estamos hablando de  Maharishi Bhrigu, uno de los siete Saptarshis y por lo tanto uno de  LOS ARQUITECTOS DIVINOS y primer maestro de Kriya Yoga en este planeta.
Es equilibrar la MENTE y el CUERPO a través del AIRE VITAL, afectando al final la COMPRENSIÓN y hasta la GRACIA.  Éste es uno de los puntos fundamentales de la ciencia sagrada del Kriya Yoga y de cómo se opera la llave que convierte la ilusión en realidad, el egoísmo en fraternidad.

Cuando estas fuerzas primordiales de Conocimiento, Acción y Sentimiento -que son una potencia de Amor- se equilibran por la  PAZ, empiezan a manifestarse como Verdad, Bondad y Belleza.

Hariharananda nos enseña que venimos del Amor y somos del Amor. Sin embargo, la realización consciente de esta verdad suprema ocurre a través de la PACIFICACIÓN. Y esta pacificación está en la PAZ que se alcanza por medio de la respiración equilibrada que conecta, simultáneamente y en una sola conciencia,
(1) el aire que entra por la punta de la nariz (consciente del Bindu interior, el corredor de luz entre los ojos),
(2) el aire que vibra en las cualidades divinas en la Sushumna, desde la base de la columna vertebral, en el Muladhara, elevándose reflejado en los vacíos entre el Ajna y el Brahmarandra, y
(3) el aire del propio Brahmarandhra abriéndose desabrochado hacia la Corona Divina, en la cima de la cabeza.

Kamadhenu de Rajeshwar Nyalapalli

Hoy el análisis del cuerpo físico encuentra, en la forma de luna creciente de Shiva , entre la pituitaria, el hipotálamo y la pineal, el origen de las hormonas que regulan nuestros estados de ánimo, deseo y vitalidad. Sin embargo, esta región, conocida desde hace mucho tiempo por los Vedas, el Ajna Chakra, trasciende la fisiología hormonal. Las metáforas son utilizadas para crear imágenes que nos ayuden a comprender. Una de ellas es el ordeño de la nata cósmica, el Soma (o elixir de la inmortalidad, Amrita). Surge la visión de  Kamadhenu, la Madre de todas las Vacas, fuente suprema de la dicha y las ganas de vivir.
Está representada por un opulento cuerpo de vaca, con cara de mujer, alas y cola de pavo real. Simbólicamente reúne la conciencia humana (cabeza de mujer), perfectamente integrada con los aspectos de la naturaleza terrestre (cuerpo de vaca) y la naturaleza angelical (alas). La cola del pavo real es una referencia a Krshna-Vishnu, el aspecto de la fuerza divina que cuida, nutre y mantiene.

Hay que comprender que se puede acceder a Kamadhenu  a través de la conciencia perfectamente concentrada en un punto específico en el cerebro, el cual se conecta a una dimensión cósmica, iluminada por las estrellas.
En la ancestral cultura sumeria, que se pierde en el tiempo y se mezcla a la niebla, entre los ríos Tigris e Indo, hay una contraparte masculina de  Kamadhenu:  Lamassu, que también puede ser femenina y llamarse  Lamma.  Lamassu  tiene el cuerpo fuerte de un toro, en lugar de una vaca, con una cara masculina, y representa la protección suprema, que une el plano terrestre con el plano de las constelaciones de estrellas.

 

Lamassu de Dur-Sharrukin

En última instancia, el mensaje es que la conciencia perfectamente pacificada, que encuentra el punto atómico de sí misma (el cual llamamos la conciencia Kriya o Crística), bebe de la fuente suprema de la existencia y encuentra en ella la protección, el refugio estelar.

Tomemos por ejemplo el momento en el que escribo este texto, abril de 2020.

Con la pandemia de covid-19, dos problemas se apoderaron de las mentes humanas:  El GOBIERNO  (las decisiones de los gobiernos en diferentes países, que afectan directamente la vida de las personas), el  MIEDO  (de estar contaminado, de no poder trabajar, de ver morir a un ser querido), y también una combinación de estos dos con el  MIEDO AL GOBIERNO.

 

Fíjate que el conductor de cualquier acción es el  CONTROL, que decide y dirige la acción. Incluso en el caso de una acción “descontrolada” hay algún factor que genera y gobierna el descontrol. Cada acción tiene un factor raíz que la gobierna, que es precisamente lo que se llama  RAJAS.

La misma palabra sánscrita que denomina este guna raíz,  RAJAS, también se usa para el gobierno:  RAJA  (que viene de Maharaja, por ejemplo, que significa “el gran rey” o el “gran gobernante”; y marajá)

En una sociedad, el conductor de la acción es el Gobierno. Un buen gobernante promueve la paz en la sociedad. Un gobernante malo pone a la sociedad en riesgo, confrontación y peligro. En este último caso, por supuesto, las personas se vuelven inseguras y temerosas.

La palabra sánscrita  BHAYA  significa miedo y peligro. Esto resulta de una comprensión del proceso inherente a los dos. Cuando tenemos miedo, perdemos la capacidad de actuar con equilibrio e identificar, con discernimiento, el camino a seguir. Entonces nos ponemos en peligro. Pasamos a ser conducidos por los aspectos más impulsivos de nuestros instintos. Y puede incluso que esto sea lo mejor que uno pueda hacer en ciertas emergencias breves y puntuales, pero a mediano y largo plazo, nuestra acción se vuelve desequilibrada. Un yogui es un individuo que tiene, por ejemplo, el discernimiento de saber cuándo disparar o no la acción provocada por los reflejos musculares y cómo diluir rápidamente, a través de la respiración, la inundación de adrenalina y calmarse.

Ten en cuenta que hay una relación directa entre  RAJAS  y  BHAYA. Cuando un gobierno, ya sea de una sociedad, sea de uno mismo, se exacerba, soberbio, desconectado de la realidad y la verdad (desconectado de sentimientos elevados como la compasión, la fraternidad y la humildad) se convierte en una fuente de miedo y peligro. El gobierno se desborda convirtiéndose en desgobierno.

Se trata de un desequilibrio: RAJAS está agravado, exaltado, desconectado de la sabiduría y la belleza espiritual. Deja de promover la bondad. Se convierte en una fuente de inestabilidad, ansiedad y catástrofe.

¿Qué debemos hacer?
En primer lugar, dejar de contribuir al desgobierno. Dejar de echarle más veneno a una situación en la que el veneno ya se desborda. Dejar de alentar la violencia, la agresión y el insulto.
Observar nuestro propio  RAJAS, nuestro propio  BHAYA y equilibrarlos, pacificándonos.
El cuerpo enfermo de un individuo, de una familia o una sociedad solo empieza a encontrar la cura cuando encuentra la paz. Si queremos la cura, empecemos buscando la paz. Y la paz se convierte en el factor de equilibrio de la conciencia del Amor.

 La cura viene por la PAZ.

Puedes, por ejemplo, cantar el mantra  OM RAJA BHAYA SHANTIH .
El  OM  me imagino que la mayoría de ustedes ya entiendan que es una forma de conectarse con la Divinidad a través del reconocimiento, la sintonía y la humildad dentro de ustedes mismos y hacia el infinito.
– RAJA son las cualidades emocionales y pasionales. Como escribí anteriormente, es la fuerza activa y fertilizante, uno de los tres gunas raíces. También se refiere a lo que gobierna materialmente. Por ejemplo, la palabra Rajá o Maharaja (Marajá) quiere decir gobernante.
– BHAYA es todo lo que alarma, causa miedo, terror. Siendo esta emoción misma el peligro, porque cuando estamos aterrorizados perdemos la capacidad de equilibrarnos y nos ponemos en peligro.
– SHANTI todos deben conocer, es la paz. Puesta al final de la frase, quiere decir que se está pidiendo que   RAJA   y   BHAYA   se conviertan en paz, que se pacifiquen y dejen de ser un peligro, que el gobierno sea propicio y conforme con los fundamentos divinos y espirituales. Se disuelven entonces tanto el miedo como los peligros derivados de un gobierno exacerbado, que se deja llevar por la pasión, la locura, y lo reemplazan el equilibrio y la presencia de la bendición cósmica.
Al ser un mantra corto, no le resultará difícil al practicante, por ejemplo, hacer sesiones de 108 repeticiones.
Un mantra tendrá más beneficios cuando el que lo canta tiene una buena relación     BUDDHI-AHANKARA, fruto de aprender a meditar correctamente y con buena concentración. Esto puede ser tema de otro texto, en otra oportunidad.

Siguiendo la reflexión sobre el momento por el que está pasando el planeta y la crisis pandémica, se me ocurren obras de arte con el tema de la peste, como EL SÉPTIMO SELLO, de Ingmar Bergman, o LA PESTE, de Albert Camus.

Quién conoce la película de Bergman quizás recuerde que en aquél mundo medieval de las Cruzadas, devastado por la Peste Negra, hay un personaje de un inocente saltimbanco que se llama Jof.

Jof es una persona de corazón puro y, a pesar de todas las dificultades que tiene que enfrentar, como todos los demás personajes de esta historia, atraviesa los acontecimientos apoyado en un Amor que lo sostiene (y a su pequeña familia), más allá de toda la tragedia. Fíjate que justo al principio, al despertarse y darse una voltereta a orillas de un arroyo, Jof tiene una epifanía y ve a María jugando con el niño Jesús. Y él sonríe feliz, disfrutando del placer de la belleza de aquella simple imagen.

 

La visión de Jof: María juega con el niño Jesús,
en El Séptimo Sello, de Ingmar Bergman
.

Así pues, en las  Bienaventuranzas  (Bendiciones) del  Sermón de la Montaña, se dice:  “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”. Fíjate que  Jesús no está diciendo que verán a Dios después de su muerte. Él es más directo: el corazón libre de rencores y anclado en una conciencia de paz y fraternidad, VE a Deus. Es lo Divino presente en todas las cosas, alrededor e internamente. En proyecciones, como la madre que juega con el niño, o en absolutamente cualquier otra cosa que se pueda concebir. E insisto: En absolutamente cualquier otra cosa que se pueda concebir.

Camus, en  LA PESTE, a través de los discursos de sus personajes, dice que  “lo peor de la peste no es lo que mata los cuerpos, sino lo que desnuda a las almas. Y este espectáculo suele ser horrible”.

O sea, una situación extrema saca a la luz todo lo peor que las almas humanas guardan dentro de si. O como dice un amigo: Cuando una persona está fuera de sí es cuando vemos lo que realmente tiene dentro. Pero, también, y de la misma manera, sale a la superficie lo mejor que alguien pueda estar cultivando en su corazón. Es Camus quien nos alimenta con esperanza, al afirmar en otra página de su obra:  “Para decir simplemente lo que se aprende en medio de los flagelos: que en los hombres hay más cosas que admirar que despreciar”.

Todo depende del viento que elijas para hacer volar tu alma de velero en el Océano de la Vida. ¿Qué respiración marcará el ritmo y la melodía de tu flauta espiritual?

Te deseo que elijas BIEN, que te alimentes de paz y que permitas que florezca la Rosa del Amor.

Hoy es el día y la oportunidad para que realicemos la Verdad, la Bondad y la Belleza

Con Amor,

 

Yogacharya Céu,

Pascua de 2020, São Paulo